Reinventarse para seguir contando cómo pasó

Amparar el título de mejor serie de la televisión española no es dócil. Tras 369 capítulos, 20 temporadas y casi dos décadas en antena, esta ficción no tiene ninguna fórmula mágica que garantice el éxito. ‘Cuéntame cómo pasó’ es lo que es por tener el valencia de arriesgar para reinventarse temporada a temporada, siendo posiblemente la producción más innovadora y a la vez menos valorada del momento. Pero cada vez es más complicado sorprender a un espectador resabiado que dispone de una propuesta tan amplia como inasumible, y hacerlo sin giros rocambolescos que hagan perder su propia seña de identidad. Y en ese punto se encuentra la serie de Televisión Española y Comunidad Ganga, intentando no caer en la repetición constante con un impactante cambio en su estructura novelística y en su propia esencia. La serie salta al presente, al 2020 y 2021, para relatar la crisis del coronavirus a través de la vistazo de los Alcántara. ¿Se negociación de una audacia acertada que aporta canción fresco a la ficción o han perdido el rumbo? La respuesta no es dócil.

FormulaTV ha podido ver el primer capítulo de la vigésimo primera temporada, titulado «Desde mi corredor», que sirve de presentación para esta nueva etapa. El episodio 370 arranca con el temporalizador marcando las 20:00, una hora secreto que nadie de los españoles que hemos vivido el confinamiento podemos olvidar. Los vecinos de San Genaro salen a sus balcones para aplaudir a los sanitarios que trabajan día y perplejidad para guardar la vida a los miles de contagiados.

En primera tendencia de batalla está María Alcántara, ahora encarnada por Silvia Abascal, la villa actriz que ha poliedro vida al personaje a lo amplio de su historia. Carlos, ahora interpretado en cuerpo y voz por Carlos Hipólito, regresa de Nueva York para cuidar a su nonagenaria causa, mientras su padre se debate entre la vida y la homicidio al dar positivo en Covid-19. Unos primeros minutos desde el hospital tan diferentes que acertadamente podrían pertenecer a otra serie, reinventándose pero distanciándose de lo que esperamos. Pero, rápidamente, el espectador se sitúa, asimila lo que está ocurriendo y la conexión con la tribu vuelve a surgir.

Al fin y al extremidad, ‘Cuéntame cómo pasó’ siempre ha sido una radiografía emocional de la historia fresco de España desde el punto de panorámica de los Alcántara. ¿Y fortuna la pandemia no ocupa ya, desgraciadamente, un punto destacado en nuestra historia? Si durante cerca de vigésimo abriles nos hemos sentido parte de esa tribu, viéndonos reflejados en ella y emocionados con cada acontecimiento de sus vidas, ahora viviremos con ellos un suceso secreto que ha conmocionado no solo al país sino a todo el mundo. ‘Cuéntame’ siempre se crece con el drama, uniendo a la tribu en presencia de la adversidad, y no se me ocurre un momento más importante para hacerlo.

La caracterización será secreto para conectar con el espectador

Siquiera es que esta sea la primera vez que la ficción salta al presente, ya que Carlos lleva narrando esta historia desde sus inicios, solo que ahora el relato en off cobra vida propia y se materializa en imágenes. En el fondo, ‘Cuéntame’ siempre ha jugado a relatar paralelamente dos épocas, con los puntos que las separan pero igualmente con todos los que las unen. Evidentemente, no vamos a desmentir que hay una ruptura del relato, pero lo que verdaderamente importa no es que se produzca este desvío, sino cómo se va a producir.

Probablemente, su veterano inconveniente pueda venir de la mano de la caracterización a la que se somete a los actores principales para ponerles 28 abriles encima. Estas decisiones siempre son polémicas porque existe una fina tendencia entre la fiabilidad y la parodia propia de un sketch de humor. Y no creerte a los personajes sí sería un pesado problema para el delirio emocional que plantea. Por el momento, el primer capítulo al punto que muestra unos segundos a la anciana Merche (Ana Duato) y tendremos que esperar a ver más metraje del presente para ver si se ha rematado el objetivo.

1992 sigue siendo el eje central

A pesar del revuelo generado por el brinco al presente, el eje central de la serie seguirá siendo la tendencia temporal de 1992, que se intercalará con pequeñas píldoras de 2020. Tras el acercamiento que vimos entre Mercedes y Antonio (Imanol Arias) en el desenlace de la preparatorio temporada, los dos siguen sin reconciliarse pero siquiera son capaces de advenir página y comenzar una nueva vida con sus respectivas parejas. La temporada 21 sumerge a Antonio en un thriller al ser perseguido por un supuesto enemigo que acaba atropellándole. Posiblemente, esta es la trama más forzada del regreso de los Alcántara.

En cuanto al resto de la tribu, Inés (Irene Visedo) comienza a tener problemas con su novia, Bulla (Beatriz Argüello), y cada vez está más distanciada de su hijo, Oriol (Javier Lorenzo). Poco parecido ocurre con Toni (Pablo Rivero), que no termina de conectar con Santi (Víctor Apuesto) y vuelve a tener problemas con Deborah (Paloma Bloyd) por su obsesión con el trabajo. Mientras que María (Carmen Climent), la benjamina de la tribu, continúa con sus estudios universitarios y se ve involucrada en un triángulo amoroso.

Una vez más, ‘Cuéntame’ regresa a la pequeña pantalla con buenas intenciones, dispuesta a revalidar su título de mejor serie de la ficción española. Como suele ocurrir en la mayoría de las temporadas, su cóctel emocional se cocina a fuego calmoso y el resultado final nunca suele defraudar. Aunque el candado de la temporada 19 con la despedida de Ricardo Gómez hubiese sido el prendedero valentísimo, la serie todavía goza de la salubridad suficiente para continuar emocionando a sus fieles. Pero Televisión Española no debería dejar marchitar a su serie más emblemática y puede que comenzar a plantearse una data para su desenlace no sería mala opción. No necesariamente inmediato, pero sí fijar una hoja de ruta para ir construyendo ese final que sirva como prendedero de oro a una historia única, la historia de los Alcántara y la de todos nosotros.