RTVE despoja a Lorenzo Milá de la corresponsalía de Roma y Almudena Ariza salta a Londres

La reestructuración de la oferta informativa de RTVE prosigue en incesante movimiento. Tras separar a referentes como María Casado o bien Xabier Fortes de la franja matinal de La 1, ahora ha llegado el turno de reordenar las corresponsalías internacionales. Este cambio viene motivado por la finalización de los contratos de los cronistas destinados a entornos internacionales, que habitualmente deberán mudarse para informar desde otra urbe.

Como adelanta Bluper, a los desplazamientos de Miguel Ángel Idígoras y José Ramón Patterson, corresponsales de Londres y Bruselas, respectivamente, se han sumado los de Lorenzo Milá, Almudena Ariza y Ana Belén Lorente, que han desempeñado exactamente la misma tarea en Roma, París y Lisboa. La mayoría de los contratos, que tienen una duración de 5 años, acaban a fines de junio, con lo que Enric Hernández, directivo temporal de Informativos, ha aprovechado para reordenar sus activos.

El baile de corresponsales va a llevar a los 5 cronistas mentados a desamparar sus actuales destinos. La situación de Patterson podría ser ocupada por Lorente, que ha estado ligada a RTVE desde el año 2000 y que brincaría de la capital lusa al epicentro de la Unión Europea. Por su parte, Idígoras, cuyo contrato de 5 años había vivido una prórroga de otros 2, sería sucedido por Ariza, que en la pasada década fue corresponsal en Pekín y Nueva York, hasta el momento en que se instaló en París en el mes de agosto de 2019.

Cambio de aires

El puesto de Ariza en París pasaría a manos de Mavi Doñate, que ha efectuado una intensa cobertura sobre la pandemia de coronavirus como corresponsal de Asia-Pacífico. Y por último, Milá, que asimismo termina contrato en el primer mes del verano, pasaría el testigo de Roma a Begoña Alegría, directiva de Informativos de TVE hasta enero de 2020. Esta modificación llega poquitos meses tras la discutida conexión de Milá acaecida a fines de febrero, cuando el coronavirus comenzaba a ocasionar estragos en Europa. En ese instante, el cronista señalaba que «se extiende más el alarmismo que los datos» al charlar de este «nuevo tipo de gripe».