Rubén, uno de los primeros hombres embarazados de España, en ‘Viva la vida’: «Hay mucho desconocimiento»

El pasado domingo 18 de abril, ‘Viva la vida’ aparcó los debates y tertulias sobre la contemporaneidad del corazón para centrarse, durante unos minutos, en la historia de Rubén, uno de los primeros hombres embarazados en visibilizarse a través de los medios de comunicación en España. Emma García se encargaba de interviuvar al mozo, que narraba su experiencia y lanzaba un mensaje de reivindicación.

«Soy Rubén, tengo 27 primaveras, y estoy embarazado. Soy una persona trans y, desde que tengo uso de razón, siempre tuve claro que quería admitir a parte el proceso de iniciar a mi bebé». Con estas palabras se presentaba Rubén, que dejaba claro que «aunque la parentela piense que esto es un retroceso en mi transición, para mí es un avance, porque es donde siempre he querido estar». El mozo afirmaba que, en la sociedad, «se creen que odiamos nuestros cuerpos, o que nuestros cuerpos están equivocados, cuando para nulo es así. Hay muchísimas personas trans y cada una vive su transición como desea».

Rubén, todavía conocido en las redes sociales como «papá gestante», denunciaba en el plató del software de Telecinco las dificultades a las que había tenido que enfrentarse en el proceso: «Hay mucho desconocimiento en muchos ámbitos. He tenido que acaecer por un comité de ética de un hospital manifiesto para que decidieran si yo podía consentir al dominio de reproducción asistida, cuando esto ya lo contempla una ley que tenemos en Madrid desde el 2016″, aseguraba.

La importancia de los referentes

Delante una emocionada Emma García, Rubén hacía insinuación a lo duro que había sido el proceso de descubrir que podía ser un hombre trans y iniciar a su bebé: «Ha sido muy duro por ese mensaje constante que existe de que solo gestan las mujeres. Hasta que yo no he enemigo referentes y no he podido aprender que yo podía realizar este proceso, no pude iniciar mi transición».

Rubén hacía narración a cómo los referentes le ayudaron a entender que no había una sola forma de transicionar o de ser una persona trans: «Yo siempre he cuidado mucho el camino, siempre he preservado mi fertilidad. Por ejemplo, empezando mi tratamiento hormonal, pero ayer, habiendo congelado mis óvulos», narraba. En España, muchas personas trans siguen teniendo que acaecer por un proceso de hormonación obligatoria durante dos primaveras para poder adoptar su nombre preferido y su carácter en su documentación. Este proceso, en la gran mayoría de las ocasiones, acaba en infertilidad.