Sandra Golpe fue víctima de una agresión sexual cuando tenía 20 años

La periodista Sandra Impacto ha decidido contar por primera vez la embestida sexual que sufrió en el portal de su casa cuando tan pronto como tenía 20 años. Lo ha hecho en el II Foro Talento con Mujeres Extraordinarias organizado por Onda Cero Mallorca; circunscripción en el que ha tenido el valencia para afrontar públicamente este trascendental suceso que sin duda le ha impresionado para siempre, tal y como ella misma ha confesado.

Todo se produjo cuando Impacto trabajaba en el equipo de cerradura de otro medio de comunicación, teniendo tan pronto como 20 abriles. Evidentemente, por este turno de trabajo volvía a casa especialmente tarde de mañana y en una de esas noches, «iba más despistada y al entrar en el portal, la puerta, que era antigua, no se cerró del todo y entró un señor adentro«. «Yo pensé que era un vecino, así que le di las buenas noches pero no me respondió. Tuve una sensación muy rara pero como no conocía a todos los vecinos pensé que no sería ausencia. Pero cuando llegó el elevador, el hombre me empujó, me tiró al suelo, me ató, me puso un cuchillo en el cuello y luego me agredió sexualmente allí«.

Felizmente, se escuchó un ruido que hizo que este hombre se asustase, «cortase con lo que me había amarrado, me pusiera de espaldas y desapareciese en la sombra». En ese momento, y completamente impactada por lo que acababa de conducirse, esta subió a su suelo y sus compañeros la llevaron a la policía para denunciar lo que había ocurrido y seguidamente fueron con ella al hospital«. Casi nada dos días luego de lo sucedido tuvo que presentar un informativo aunque evidentemente fue de todo menos sencillo esta reincorporación tan inmediata a su puesto de trabajo, al que fue «con la denuncia y el trauma bajo el bienhechor».

El asaltante está en prisión

Impacto no dudó en pedirle a su jefa poder cambiar su turno para evitar retornar tan tarde a casa tras lo que había sucedido y esta, allá de intentar facilitarle las cosas, simplemente le dijo que los turnos de los próximos tres meses ya estaban cerrados y que pidiera a algún compañero cambiarle el turno. «Supongo que para conseguir a un puesto como el suyo tienes que arrinconar la sensibilidad porque todavía no lo entiendo», confiesa la periodista a día de hoy. Este miedo hizo que fuese diariamente y durante un año a su puesto de trabajo en taxi aunque tiempo luego un compañero de trabajo sí pudo cambiarle su turno y adicionalmente le acompañó a varias ruedas de agradecimiento donde pudo señalar quién había sido el hombre que la agredió sexualmente. Este sigue a día de hoy en prisión ya que ella no ha sido la única mujer a la que este agredió.