«Se me ha partido el corazón»

La perplejidad del jueves 11 de febrero, Telecinco emitió una nueva entrega de ‘La isla de las tentaciones’, en la que los chicos fueron los primeros en enfrentarse a la segunda hoguera de la tiraje. En el caso de Diego James Lover, el montañés vivió una montaña rusa de emociones cuando el software decidió mostrarle imágenes del rectificación de Lola Mencía, para que posteriormente pudiera ver nuevos momentos de la leonesa yuxtapuesto a Simone Coppola, lo que cambió completamente su postura de un momento a otro.

«Me abro más, obviamente. Si hay una chica que me gusta, me voy a abocar más a ella», confesó Diego, antaño de ver los vídeos, cuando Sandra Barneda apuntó a su cambio de postura tras su primera hoguera, en la que ya pudo ver imágenes de su pareja abrazada a Simone. A continuación, el montañés pudo ver cómo Lola lloraba al pensar en él y confesaba sentirse «agobiada» por ello. «Es verdad que no me gustaba la rutina, pero pienso en cómo he estado con él. Estaba acertadamente con él. Es cierto que no me da un beso, pero cuando lo hace es porque lo siente», confesaba la leonesa, quien rompía a lagrimear posteriormente de manifestar su aprieto de «departir con él». «En parte podía pensar que quería ver esto, pero posteriormente de la primera hoguera, esperaba que no fuera a cambiar su postura«, confesó Diego, poco apenado, para posteriormente confesar que «me siento mal».

«Ella ha hecho cosas que han estado mal y ha sido lo que me ha empujado a aseverar que no quiere estar conmigo. Ahora escucho eso y me siento como el culo por hacer lo que he hecho«, reconoció el montañés, quien recibió el apoyo de sus compañeros. «Tú has hecho lo que has sentido», le recordó Manu González, delante lo que Diego señaló que «ella provocó que yo hiciese eso». «Ahora es bueno, pero no tapa lo malo», le recordó entonces Jesús Sánchez. Dicha postura apenada por parte de Diego, no obstante, acabó cambiando radicalmente cuando el software le mostró nuevas imágenes en las que su pareja se mostraba de nuevo muy cercana con Coppola, bailando muy pegados o con bromitas subidas de tono. «Me pone», reconocía Lola, sin tapujos, a solas con sus compañeras. «Esto es un chiste. No vale de falta lagrimear y luego mostrar otra postura», criticó Diego, tras lo cual compartió que «siento que no reconozco a Lola».

«Se me ha vuelto a arreglar el corazón»

«Siempre destacaba sus virtudes, que era una persona en la que podía dejarlo en Dios siempre, que me respetaba, que yo era único para ella, pero veo que es un poco falsa», añadió el participante. En las siguientes imágenes, el montañés pudo presenciar cómo Lola reconocía delante Simone que le gustaba e incluso vivían momentos de intimidad, muy cercanos, en la piscina. Una secuencia que concluyó con la pareja sujetando un hielo entre sus bocas, poco que Diego no llegó a distinguir, lo que le generó aún anciano confusión, pero no cambió su postura crítica. «Me alegra ver estas imágenes. Sinceramente, con las primeras se me ha partido el corazón, pero con las que han venido posteriormente, se me ha vuelto a arreglar«, declaró el montañés, quien afirmó a continuación que se sentía engañado. «Quizás ahora estoy conociendo a Lola de verdad», comentó el participante. «Ahora mismo me disputa frustrado, me siento engañado. Me duele, en sinceridad es una chica de la que he estado enamorado, y aún lo estoy, y eso no se pasa de un día para otro», declaró Diego una vez concluida la hoguera, delante las cámaras.