Tras varias semanas desaparecida de ‘Sálvame’ a causa del cáncer de pulmón que padece, Mila Ximénez ha regresado a su puesto de trabajo durante la tarde del 2 de marzo. Para ello, el software había preparado una broma, haciéndola acontecer por una informante señal Paulina. Tras un rato de bromas, la periodista ha mostrado su rostro y ha entrado al plató entre aplausos y mensajes de cariño por parte de sus compañeros de software.

Sin bloqueo, nulo más sentarse se ponía seria, mandando un mensaje a los periodistas que están en la puerta de su casa cuando vuelve de admitir las sesiones de quimioterapia. «No digo que no lo hagáis, digo que si pudierais evitarlo, a mí me harías la vida mucho más liviana», rogaba. «Paso seis horas en el hospital y obviamente cuando salgo estoy mal, estoy cansada. Si pudierais evitarlo lo agradecería«. La colaboradora explicaba que le han cambiado el tratamiento, de modo que ahora no puede peinarse y tiene que tener mucho cuidado con el pelo.

«Para mí retornar significa que estoy correctamente», confesaba, mostrándose entusiasmada por su regreso a ‘Sálvame’. «No retornar significa que no puedo moverme de la cama. He estado ahí casi un mes«. La sevillana revelaba que las próximas dos semanas son decisivas, ya que es cuando le realizan una nueva prueba, por lo que, hasta el momento, está convencida de que quiere rendir su tiempo en el formato vespertino y retornar al trabajo.

«Estoy preparada»

Pero su dorso bajo los focos no ha traído informativo felices. El estado de sanidad de Mila Ximénez ha empeorado en las últimas semanas y ella misma lo ha explicado, comentando que en una de las zonas donde estaba localizado el cáncer «se ha disparado». «Dependiendo del TAC, escucharé a mi doctora y tomaré una osadía», revelaba. «Tomaré la osadía de que voy a continuar o tomaré la osadía de que yo no quiero seguir viviendo así. Lo que me ha pasado este mes no se lo deseo a nadie. No es vida, es que no vives. No tengo cuerpo, tengo mucha fuerza, pero cada vez me cuesta más sacarlas».

Jorge Javier Vázquez trataba de animar a su amiga, recordándole que la última sesión de quimio que recibió no fue «tan devastadora» como la precursor. «Hace seis meses, pero para mí parece que ha sido una cielo», comentaba Ximénez sobre el tiempo que lleva sufriendo la enfermedad, quien decía que se mostraba cansada adecuado a que se le había sumado el confinamiento por la pandemia, el herpes y la distancia con los suyos. Adicionalmente, dejaba claro que ella lo que quiere es proceder con calidad y aseguraba estar preparada para sucumbir, habiendo sentido tranquilidad al empatizar con la flamante crimen de Enrique San Francisco. «Si me dicen que el tratamiento no va a funcionar, se acabó el tratamiento y lo que dure«, sentenciaba.