Son los referentes que no tuvieron para que a los jóvenes de hoy no les falte uno

Pasados los capítulos y más llegados a una tercera temporada, hay series que pierden su propósito, se olvidan de su objetivo, de por qué un día sintieron la falta de que tenían que ver la luz. Es en ese momento cuando parece que se le está defraudando al espectador y este siente que lo que está viendo ya no es lo que le sedujo en un inicio. Gracias a Dios, este no es el caso de ‘#Luimelia’, sino todo lo contrario, pues esta serie mantiene su esencia y su encanto sin olvidar su origen y su punto robusto.

El 17 de enero llega a Atresplayer Premium la tercera temporada de ‘#Luimelia’, la serie creada por Diana Rojo y Borja González Santaolalla y protagonizada por las admiradas Carol Rovira y Paula Usero, quienes ven aumentar a diario su muchedumbre de fans. Aunque esta tanda de capítulos se grabó seguida de la segunda, ahora empieza una nueva etapa, pues la serie ha crecido al mismo tiempo que la relación entre Luisita y Amelia asimismo ha evolucionado.

Pero volvamos a lo que íbamos. ‘#Luimelia’ no se ha olvidado de que nació con el propósito de reivindicar la desliz de referentes, viendo que sus dos protagonistas se habían convertido prácticamente en iconos LGTBI gracias a ‘Galantear es para siempre’. Su relación era muy necesaria de tratar en 1977, pero lamentablemente en la hogaño sigue haciendo desliz esa visibilidad. Por eso nació este spin-off, para ser un altavoz y reivindicar muchas cosas que, aunque parezca que sí, todavía no se han acabado.

Que esto no se quede aquí

Luisita y Amelia son dos referentes. Está claro y no hay duda. Pero lo que es de aplaudir es que la serie no solo se quede en eso, acomodados en: «tenemos a dos chicas que ya dan visibilidad, quedémonos en eso, en seguir dando visibilidad». No, ‘#Luimelia’ reivindica desde interiormente la falta de que haya todavía más referentes, porque ellas no los tuvieron, porque mucha muchedumbre no los tuvo y este plan no oculta «los problemas» que ha podido ocasionar al colectivo que no hubiese habido más en el pasado.

El colectivo se ha perdido muchas cosas por desliz de información, por desliz de referentes y por desliz de visibilidad. Eso lo reivindica ‘#Luimelia’ de muchas maneras. Luisita se pregunta: «¿Cómo iba a entender yo que estaba enamorada de una chica si todo lo que vemos son mujeres con hombres?». Esta simple cuestión que se hace puede parecer básica para algunos, pero lo importante es que va a ayudar a muchos otros, abriéndoles los luceros. Dejándoles apreciar. Y quizás esta paz y esta permiso que regala ‘Luimelia’ es lo que convierte una serie tan sencilla en una tan específico.

Sigue siendo la comedia desvergonzada que queremos

Detrás de esta comedia romántica tan elegante, sigue escondiéndose una ficción gamberra. Si desde la creación reivindican la permiso, Borja y Diana son los primeros que toman nota y se sienten completamente libres a la hora de padecer a promontorio unos episodios muy desvergonzados. Por otra parte se atreven a tantear, poco que ya hemos conocido en las temporadas anteriores, pero que siguen (y seguirán) haciendo: rompen la cuarta hormaza, duplican personajes… Estamos preparados para que nos sorprendan tanto con las historias como con la novelística.

Por otra parte, en esta temporada veremos uno de los capítulos que seguramente se conviertan en el preferido de sus fans: el final. Y es que en el desenlace de la tercera podremos disfrutar del capítulo en el que tanto Carol como Paula formaron parte del guion. Incluso fueron ellas mismas las que propusieron que ocurriese en una perplejidad de San Juan, grabando este episodio en un pantano que supondrá el final de una etapa de ‘#Luimelia’.

De dónde vienen y a dónde van

Los seguidores de la serie se quedaron con una sensación agridulce al final de la segunda temporada, ya que se despidieron con un episodio en el que ni Luisita ni Amelia eran las protagonistas, sino María. De hecho, la pareja escasamente tenía presencia en este capítulo, haciendo que gran parte de los seguidores se sintieran defraudados con este cerradura. Sin requisa, desde la parte creativa aseguraron que este final tenía un porqué y que la transformación de los personajes secundarios asimismo era importante y esencia para la transformación de Luimelia.

¿Y ahora qué pasará? Si hemos dicho que esta tercera temporada será el final de una etapa es porque a partir de la cuarta se va a hacer más egregio. Más presupuesto y más duración. De esta guisa, los episodios podrán ir más allá tanto en las historias que plantean como a niveles de producción. Lo que está claro es que ‘#Luimelia’ ha cumplido con las expectativas de Atresmedia de guisa que la ha premiado con esta transformación. Y que el ritmo no pare, que esto no ha hecho más que aparecer.