'Supervivientes 2020': Ana María Aldón destapa el motivo de su enfado cuando aterrizó en España

El pasado martes 26 de mayo, los concursantes de ‘Supervivientes’ aterrizaron en el Aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez entre estrictas medidas de seguridad. Incluso la policía debió intervenir a fin de que los seguidores del programa, aparte de un buen número de cronistas, no se aproximasen más de lo debido a los recién llegados. Una de las que más perjudicadas se dejó ver en ese instante fue Ana María Aldón, que terminó rompiendo a plañir mientras entraba en la furgoneta del equipo acompañada por el resto de sus compañeros.

Durante la gala de este jueves, Aldón explicó el motivo de su enfado y su lloro desmandado solamente aterrizar en España. Resulta que alguien le comunicó, en el corto mas intenso recorrido del aeroplano al turismo, de que su hija había visitado el plató de un programa de Telecinco, lo que hizo que la concursante se temiera lo peor. «Yo no quería seguir, quería volverme para atrás», confesaba frente al interés de Jorge Javier Vázquez: «Oí que alguien me preguntaba qué me daba la sensación de que mi hija se hubiera sentado en un plató de televisión«, apuntó conmovida.

Rápidamente, el comunicador le quitó hierro al tema y le contó de qué manera habían sucedido las cosas con Gema, su hija: «Estuvo en ‘Sábado deluxe’ y la entrevista fue muy tranquila. No creo que debas estar preocupada por nada. Se le llamó porque has llegado a la final de ‘Supervivientes’. Si tienes en mente que se le haya llamado porque había alguna guerra, quítatelo de la cabeza, puedes estar muy orgullosa». Unas palabras que Ana María recibió con mucha alegría. «Te agradezco mucho tus palabras porque me das tranquilidad».

Una crueldad

En imágenes grabadas de su convivencia ya en España, Ana María recordaba el acontencimiento y el enfado que le provocó al lado de Rocío Flores. «¿De qué manera rompes la barrera de los 2 metros para decirme eso? Es que no deseo levantarme de la cama, no deseo proseguir en el concurso ni nada. Me entran ganas de escaparme. ¿Por qué tienen esa atrocidad?», recriminaba la mujer de Ortega Cano.