'Supervivientes 2020': Ana María Aldón, rapada por todos sus compañeros

Los premios en ‘Supervivientes’ acostumbran a traer consigo alguna contraprestación. Durante la gala de ‘Supervivientes: Tierra de nadie’ del pasado martes, Ana María Aldón admitía el premio de 3 cocidos, lo que le iba a favorecer enormemente para aguantar el apetito de estos últimos meses. Pero llenarse el estómago traía un problema: debía afeitarse en directo.

En la gala del jueves siete de mayo, la mujer de Ortega Cano ha debido saldar su deuda pendiente, despidiéndose para en varios meses de su melena. Sin embargo, para cumplir la misión no iban a contar con un profesional, sino este honor de estar a cargo del cambio de look iba a ser de todos su compañeros. Así, uno a uno fueron pasando por la silla para dejar a la concursante con un tanto menos de pelo.

Con la ayuda de un peine y unas tijeras, cada superviviente iba cortándole un tanto más de pelo a Ana María. Pero la promesa era afeitarse y de esta manera es como terminó la noche. Rocío Flores había sido la elegida para hacer esta misión, si bien no sin incidentes por el medio, puesto que debieron detener la operación por el hecho de que se cayó el cabezal de la maquinilla y, por poco, la partícipe se queda rasurada al cero.

Un genuino cambio de look

Albert Barranco asistió como especialista peluquero a asistir a Flores a cumplir con su misión. Ana María Aldón no paraba de lamentarse, asegurando que esta le arrastraba el cuero cabelludo y le hacía daño, aparte de cortarle más pelo del preciso. Barranco la relevaba, pasando a ser quien le cortaba el pelo bajo los encomios de Jorge Javier Vázquez, quien le afirmaba que no aparentaba menos de 30 años con su nuevo look.