Tras su conocida y repetida frase «Pilotes! Que m’encanten!», el novato Miquel Montoro se convirtió en uno de los personajes más virales del pasado año. El mallorquín de 15 primaveras se ha convertido en un agradecido youtuber y, con motivo de la publicación de su manual «Uep! Mis aventuras en el campo», ha regresado, un año luego, al software en el que consiguió todavía más agradecimiento: ‘La resistor’.

David Broncano y el sabido del Teatro Payaso de Madrid recibían a un cambiado Miquel Montoro. «Has crecido. Has cogido un poco de cuerpo, estás más parada… Estás más petimetre, más atractivo. Estás hecho un caramelito. Estás petimetre«, decía el presentador, emulando a una auténtica abuela luego de 2 días sin ver a su nieto. «De ti no puedo opinar lo mismo«, le respondía tajante Miquel, comprobando el presentador que no había cambiado en sentido del humor.

«Un poquito enfadado estoy contigo«, le decía Montoro a Broncano. «Viniste a Mallorca y no viniste a gusano. La cruz te la hago para siempre», afirmaba mientras el presentador le prometía que, durante este año, iba a ir a visitarlo cuando se lo pidiese. Con cierta desconfianza, pero como una muestra de cariño, Montoro le prometió que le daría la clave del ocupación donde cumplimiento la sobrasada, recalcando que no la tiene ni su cuñado, con el que tiene una buena relación «cuando limpia el corral de los cerdos, que digo le digo: ‘Ay, qué bueno eres'».

La proposición de Miquel al Tarea de Sanidad

Con el delirio a Madrid, el youtuber se tuvo que realizar dos PCR para poder cumplir con toda la legislatura que ha impresionado el Tarea de Sanidad con la flagrante situación social y sanitaria. No obstante, el mallorquín ha querido dejar claro que notaba «todavía el algodón en la tragadero», y es por ello que proponía que se pusiese un trozo de muslo en la punta del bastón para así «coger el fragancia».