Un asesinato que alimenta el espíritu trepidante de la serie

Hemos tenido que esperar casi dos primaveras para ver lo nuevo de ‘La caza’, una de las series revelación de Televisión Española. En esta ocasión, la trama se ubica en una lugar diferente: Tramuntana, un pueblo de la sierra mallorquina que esconde mucho más de lo que puede parecer a simple presencia. Una persona anónima asesina a Bernat Cervera, uno de los hombres más queridos del lado. Al frente de esta segunda temporada se encuentra Agustín Martínez (autor de la novelística ‘Monteperdido’) así como del guion yuxtapuesto a Miguel Sáez Carral, Jorge Díaz y Antonio Mercero.

Desde los primeros minutos del capítulo, que se estrena el miércoles 13 de enero en La 1, el espectador descubre en primera persona qué ocurre y, lo más importante, cómo se lleva a mango ese homicidio a manos de cierto que oculta su identidad, pero evoca miedo, sospecha y inquietarse. ¿Quién podría quitarle la vida a ese hombre alabado por todo el pueblo y, encima, delante de tres jóvenes que podrían continuar traumatizados? Esta campo atraviesa la pantalla y permite que el espectador sienta esa desazón e incertidumbre que rodea los hechos.

Como era de esperar, la autoritario Sara Campos se pondrá al mando de la investigación en lo que es uno de los grandes aciertos de la temporada 2. De hecho, el personaje de Megan Montaner mantiene ese desconfianza tan necesario para una agente policial que se dedica a investigar este tipo de acontecimientos. Eso sí, con el paso de los minutos, no solo se puede percibir que este suceso la necesita para resolverse, sino que Campos precisa el caso para seguir el camino de su vida.

Sin requisa, no estará sola. Cuando todo parecía indicar que este homicidio y ella misma bailarían al mismo compás, aparecen dos figuras muy necesarias. La primera es el mango Víctor Gamero (Alain Hernández), que colaborará como agente de la UCO de la Retén Civil en la resolución de este caso. Lo que ocurre es que la aparición de este personaje permite que resurja todo lo que nació en Monteperdido, poco que se hace palpable con la brillante interpretación de Montaner. Esta subtrama logrará que conozcamos el sombrío pasado de Sara Campos que atormenta a la agente desde hace mucho tiempo.

La próximo figura de este puzzle es el autoritario Selva (Félix Gómez), un hombre pendenciero, descuidado y, en muchas ocasiones, prepotente. Sin duda, despertará sospecha en el espectador por sus formas, pero que, en el fondo, tiene unos sentimientos que provocarán empatía en muchas otras personas, erigiéndose como un soplo de corriente fresco entre el equipo encargado de poner punto final a este caso.

Renovarse o expirar

Aunque puede parecer que esta segunda temporada no aporta mucho al panorama audiovisual, la renovación de la serie dirigida por David Ulloa y Rafael Montesinos supone una alegría muy importante. Televisión Española ha confiado en un producto que mantuvo buen rendimiento durante su primera temporada, dotando esta nueva tanda de veterano dinamismo y enriqueciéndola con un casting repleto de rostros conocidos y muy solventes como Llum Barrera o Tristán Ulloa. Encima, esta producción contará con nombres desconocidos que traen consigo un corriente muy renovado como Nadia Al Saaidi o Zoe Stein, una táctica muy acertada como pudimos comprobar con ‘HIT’.