Un gran reparto encabezado por Carmen Maura en una comedia desfasada que no arriesga

Tras los Corleone y los Soprano, llegan los Carranza. Así nos presenta Atresmedia su nueva desafío de ficción en colaboración con Good Mood, dejando ver sus dos puntos secreto: la mafia y la comedia. Se proxenetismo de ‘Deudas’, una serie creada por Daniel Écija y que se estrena en Atresplayer Premium el 24 de enero. Aquí conocemos a Pepa (Carmen Maura), quien sacrificó su sueño de ser actriz para formar una comunidad con un cantante venezolano. Pero cuando este fallece, ella se da cuenta de que no todo era tan ideal en su nupcias: él le ponía los cuernos con una actriz porno y por otra parte endeudó a su comunidad llevándola al borde de la pérdida. Pese a su intento de que todo vuelva a estar en orden, la comunidad mafiosa De la Vega, con Doña Consuelo (Mona Martínez) a los mandos, está dispuesta a no ponérselo carencia obediente.

En rebusca de la comedia perdida

Antena 3 sigue con su intento de hacerse con una gran comedia que les dé tantas alegrías como ‘Aquí no hay quien viva’, ‘Con el culo al gracia’ o ‘Allí debajo’. Sin retención, no suelen tener suerte a la hora de dar en el clavo cuando lanzan un producto nuevo de este productos. Por desgracia, ‘Deudas’ no tiene pinta de que se vaya a sumar a esta nómina de comedias exitosas, pues cuenta con varias características que se lo van a complicar.

‘Deudas’ se promociona como una comedia gamberra. «Os debíamos una serie así», prometen sus promos anejo a breves clips que dejan con ganas de más y donde ofrecen lo que prometen, poco desvergonzado. Al escuchar esto, el espectador puede imaginar que está en presencia de poco similar, en cuanto a tono, a ‘Señoras del Hampa’ o a la catalana ‘Benvinguts a la família’. Sin retención, al ver su primer capítulo, nos encontramos con que no tienen carencia que ver, pues estamos en presencia de unas tramas que no son carencia sorprendentes ni tan locas como apuntaban.

Graves problemas con el humor

Y aquí está el gran problema de ‘Deudas’, que su comedia y su humor no funcionan tan perfectamente como podría hacerlo. Esta serie te hace estar con una sonrisa, de hecho permite soltar alguna risa, pero la intención de esta ficción era que el espectador soltara muchas carcajadas y va a ser difícil que se logre. Se percibe el propósito, pero no está perfectamente ejecutado. ¿Dónde se queda aquello de comedia gamberra? En ofrecer un gran surtido de palabrotas y no cortarse a la hora de mostrar pechos y penes. Y ya.

Respecto a los diálogos, siquiera es que sean excesivamente ingeniosos como podríamos esperar de una serie que viene de quien viene. No obstante, el maduro problema en este apartado es el uso de chistes que son divertidos pero no originales. La frase «¡Estoy rifando una hostia y habéis comprado todas las papeletas!» es graciosa, pero ya está tan manida que no genera sorpresa en el espectador. Y de eso va el humor: de que poco nos sorprenda; y sin sorpresa no hay risa.

El pompa de tener a Carmen Maura

Que Carmen Maura sea la protagonista de una serie ya es motivo suficiente para colgarse a verla. En ‘Deudas’ está espectacular con un personaje hecho a medida. La actriz está soberbia en el personaje de Pepa, la matriarca de una comunidad de locos, viuda y enfrentada a otra comunidad que quiere quedarse con su institución. Pero sin duda, lo más divertido del personaje son los guiños que dedica a la actriz que le da vida, pues Pepa es una actriz que abandonó sus sueños para formar una comunidad y es consciente de que ahora podría ser una chica Almodóvar.

Maura está rodeada de un catálogo repleto de grandes intérpretes que controlan muy perfectamente la comedia y sus tiempos. Salva Reina, Carmen Ruiz, Mona Martínez, Javi Coll y Michael John Treanor son algunos de los actores que forman parte de ‘Deudas’ y no es de desterrar que contaran con ellos, pues ya han demostrado en varias ocasiones que esto del humor es lo suyo.

Poco pasa en este casting

Sin retención, mientras que en el casting cada cámara funciona individualmente, hay poco que no cuadra en su conjunto. Chirría ver cómo cada miembro de una misma comunidad (Carranza) tiene acentos distintos, pareciendo que unos son madrileños y otros andaluces, despistando al espectador para aprenderse los vínculos entre personajes. Poco similar ocurre en la comunidad De la Vega, con Mona Martínez interpretando la mamá de Javi Coll. Los dos actores serán de la misma finca y, aunque explican perfectamente su vínculo general, a fanales del espectador pueden parecer un nupcias.

Conclusiones

Junto a destacar que esta crítica está realizada habiendo pasado sólo el primer episodio, pero este no deja de ser una carta de presentación en la que el espectador va a conocer todos los ingredientes de los que se compone ‘Deudas’. No sabemos si todos los capítulos tendrán siempre continuidad o cada entrega será con tramas autoconclusivas; pero todo apunta a que esto no ha hecho carencia más que principiar y promete ir a más. Mientras su punto esforzado es un gran número de actores que están de 10, su punto débil es el exceso de humor desfasado.