Una indumentaria que quedó allí de la reinvención que se pretendía

Con la difícil situación que atraviesa el planeta a consecuencia de la crisis del coronavirus, la Entidad de Cine tenía un gran duelo: que la tenebrosidad más particular del año para el séptimo arte pudiese celebrarse con seguridad, diversión, entretenimiento y cierta emotividad. Sin secuestro, la marcha de un hilo conductor capaz de enganchar al espectador a la pantalla ha provocado que la indumentaria se quede a medio gas.

Los cambios comenzaron con una Esterilla Roja un tanto diferente a lo que nos tenían acostumbrados. De hecho, poco que se puede destacar y clasificar con buena nota es la forma en la que se ha cuidado la ceremonia visualmente hablando. Con una embellecimiento harto glamurosa, los invitados pudieron fosforescer sus atuendos al completo, siendo entrevistados por la prensa a más de dos metros de distancia, con el objetivo de cumplir con las medidas sanitarias.

No obstante, como es habitual, las actuaciones musicales llegaron para distraer la velada, con «Husavik – My Home Town» abriendo la impedimento. Sin secuestro, el simple hecho de que la viejo parte de ellas no fueran en directo restó cierto valía a uno de los grandes platos de las primeras horas de la ceremonia. Poco que no mejoró con la venida de la entrega de los galardones.

Aunque la posición principal utilizada estaba más que cuidada para ofrecer al espectador una imagen agradable, la poco acertada guisa de conectar unas categorías con otras, sumado a que los discursos carecían de linde temporal alguno, terminaban por hacer pensar a todo el que estuviese la indumentaria que se trataba de un simple trámite y no la tenebrosidad en la que el séptimo arte se engalana.

El in memoriam de la polémica

Si poco se ha comentado en las redes sociales ha sido la duración del in memoriam. La Entidad, consciente de la dureza del pasado 2020 y de el agradecimiento necesario a los que se fueron, decidió hacer ese recopilatorio a modo de homenaje. Tristemente, este año había muchos más rostros que hace trescientos sesenta y cinco días, pero su duración fue muy similar a ceremonias anteriores. Poco que ha prominente polvareda, sobre todo, en la red del pajarito zarco.

Glenn Close y Youn Yuh-Jung pusieron el toque de humor

Sin duda alguna, los Oscar 2021 no solo van a ser recordados por celebrarse en plena pandemia, sino por la figura de Glenn Close. La actriz se quedaba por octava vez sin la estatuilla dorada, poco que quiso recordarse con cierto sarcasmo, siempre desde un punto de clarividencia humorístico, la coreana Youn Yuh-Jung. Simplemente ha «tenido más suerte», pero ese no era motivo suficiente como para que la tenebrosidad decayese. La actriz estadounidense se morapio hacia lo alto, nunca mejor dicho, y regaló a todo el mundo un perreo que dejó atónitos incluso a sus compañeros de mesa.

Un final harto frío

Los Oscar 2021 trajeron otra novedad en cuanto a la guisa de entregar los premios. Con el fin de distraer la indumentaria y dejar para el final uno de los galardones considerados como «plato musculoso», la Entidad de Cine optó por prolongar la intriga respecto a la candidatura al Mejor Director hasta el final minuto. Sin secuestro, esta fue una valentía un tanto incomprensible, pues Anthony Hopkins no se encontraba en el estudio, provocando cierta incomprensión en los espectadores. ¿Por qué no terminar esta ceremonia por todo lo suspensión y con alguno encima del marco principal?

¿Qué ha ocurrido con las grandes actuaciones?

La música es una de las cosas que mueve el mundo. Esa es una de las razones por las que año tras año, grandes figuras de la industria se prestan a distraer la tenebrosidad más importante del cine con sus voces. De hecho, Eminem regaló a los espectadores momentazos todavía recordados por muchos de sus seguidores; por no charlar de nuestra querida Gisela para poner voz a Elsa de «Frozen». Este 2021, ha sido una de las principales ausentes.

Pero si hablamos de ciertas cosas que no han aparecido, ni había visos de que ocurriese, es necesario centrarse en un tema de conversación recurrente: la política. Los discursos de la ceremonia de 2021 no hicieron prácticamente mención alguna a ideologías, mandatarios o medidas impopulares. Parece estrafalario y más teniendo en cuenta la tensión que permanece actual y creciente en muchos países del mundo, con representación en estos galardones.

España no se ha ido de infructifero

El castellano Sergio López-Rivera se ha llevado el Oscar a Mejor Maquillaje y Peluquería por «La causa del blues». Minutos ayer de que pronunciasen el nombre de la película, él mismo confirmaba que le costaba encontrarse como campeón y que, de hecho, lo pasaba aciago cuando los medios internacionales le apuntaban directamente como protegido. Unos meses ayer, el montañés se alzaba con el BAFTA a Mejor Maquillaje